lunes, 19 de febrero de 2018

ALIMENTACIÓN SALUDABLE...UNA OBLIGACIÓN DE LA ESCUELA

Como cada curso, nuestra escuela se suma a los planes de alimentación saludable que nos proponen... Nos invitan a fruta una vez al mes, la traen fresca, peladita y cortadita, ¡así da gusto comer fruta! ¿quien va a querer zumos embotellados, dulces, chocolates y demás si nos ponen por delante esta maravilla? Pues aprovechamos esta ocasión para que algun@s pequeñ@s organicen un buen desayuno para toda la clase, en sus pequeñas manos lo dejamos y esté fue el resultado.









Para que digamos que a los nin@s no les gusta la fruta...hagámoslos partícipes de su alimentación y tendremos personitas mejores, motivadas, abiertas a probar y por supuesto, más sanas. 


jueves, 8 de febrero de 2018

EL DÍA DE LA PAZ

EL DÍA DE LA PAZ
La idea de "PAZ" es un concepto muy difícil de entender para los niños, especialmente de para los de tres años, así que recurrimos a los sentimientos como referencia cuando trabajamos este día, hablamos de corazones contentos, corazones tristes, que hacer para que todos tengamos el corazón contento y no haya corazones tristes, mediante juegos de roles, dramatizaciones, etc.. trabajamos los sentimientos, positivos y negativos, y las acciones que nos llevan a ellos...


A nivel de centro, para celebrar el Día de la Paz nos pidieron que colaboráramos en la elaboración de un "puzzle gigante", teníamos pintar un caja...¿para qué? no lo sabíamos pero con las técnicas que habíamos ido utilizando en el primer trimestre cuando pintábamos SIN PINCELES, con cucharas, tapones, bastocillos, cañitas, cepillos de dientes, nuestros dedos..., entre todos le dimos color a esa caja que nos mandaron y que no sabíamos muy bien para que era...


























Cuando salimos al patio a celebrar con todos los compañeros de cole descubrimos para que era la caja...

 La segunda caja de la izquierda de la primera fila empezando desde abajo es la nuestra...
Aquí no la podemos ver porque la tapan los artistas ...

La actividad acabó con un baile tod@s junt@s...no pudimos grabarlo en el patio, pero cuando entramos a clase volvimos a escuchar la canción y nos despedimos bailando.(os mando el vídeo de la clase al grupo porque aquí no cabe...)
Esta es la canción elegida este año en la escuela para celebrar el Día de la Paz (pincha sobre el texto).

¡FELIZ DIA, SEMANA, AÑO Y VIDA DE PAZ A TOD@S¡




miércoles, 13 de diciembre de 2017

LA NOCHE DE LAS ESTRELLAS: BLANCO SOBRE NEGRO



BLANCO SOBRE NEGRO

Siempre, cuando andamos pintando o coloreando, nos dejamos atrás el color blanco, el lápiz blanco, la cera blanca, la pintura blanca( solo se salva la tiza blanca pero como de eso usamos...), todo porque según parece, NO PINTAN, claro, como van a pintar si siempre lo hacemos sobre fondos blancos... 

Pero... ¿y si quisiéramos pintar en el cielo de la noche?...

La noche de las estrellas.
 por: Douglas Gutierrez / María Fernanda Olvia

Hace mucho tiempo, en un pueblo que no está ni cerca ni lejos, si no mucho mas allá, vivía un señor al que no le gustaba la noche.
Durante el día, a la luz del sol, el señor disfrutaba tejiendo sus cestas, cuidando sus animales y regando su huerto. A veces, mientras descansaba, se ponía a cantar. Pero cuando el sol se ocultaba detrás de la montaña, el señor al que no le gustaba la noche se entristecía. Todo a su alrededor  se iba poniendo gris, oscuro y negro.
- Otra vez la noche. ¡Que fastidio con la noche!
El señor guardaba sus animales, recogía las cestas, encendía la lámpara y se encerraba en su casa. A veces, se asomaba por la ventana, pero no había nada que ver en la noche negra. Entonces, apagaba la lámpara y se acostaba a dormir.
Una tarde, cuando el sol ya desaparecía, el señor decidió subir a la montaña. la noche venía tapando el cielo azul. El señor escaló hasta la punta del cerro mas alto y desde allí gritó.
- Mira, noche. Párate.
Y la noche paró un momento.
- ¿Què pasa? preguntó con voz suave y ronca.
-Noche, tú no me gustas. Cuando tú llegas, se va la luz y se van los colores. Sólo queda la oscuridad.
- Tienes razón- respondió la noche-. Así es.
- Dime, ¿ a dónde te llevas la luz?
- Bueno, la luz se esconde detrás de mí. No puedo hacer nada. Lo siento.

Y la noche terminó de estirarse y tapó de negro todas las cosas.

El señor bajó la montaña y se acostó a dormir.
Pero no pudo dormir. Recordaba su conversación con la noche.
Al día siguiente trabajó muy poco, pensando y pensando en las palabras de la noche.
Y esa tarde, cuando la luz volvió a desaparecer, dijo:
-Ya sé lo que tengo que hacer.

Subió una vez mas a la montaña. La noche era un inmenso toldo negro que lo cubría todo.
Cuando llegó hasta la punta del cerro más alto, el señor se empinó, alzó su mano y hundió
un dedo en el cielo negro. Un agujerito se abrió y brilló un puntito de luz. El señor al que no le gustaba la noche se puso contentísimo. Abrió agujeritos por todas partes y en todas partes brillaron puntitos de luz.

Maravillado, apretó la mano, y de un golpe metió el puño entero. Entonces, se abrió un hueco enorme por donde se asomó una luz grande y redonda como una naranja.
La luz que se escapaba por los agujeros de la noche bajó por la montaña, y un brillo tenue y plateado iluminó los campos, las casas, la iglesia y la plaza.

Esa noche nadie durmió en el pueblo.

Desde entonces, cuando el sol se va, el cielo se llena de luces y la gente puede quedarse hasta muy entrada la noche mirando la luna y las estrellas.

FIN













miércoles, 22 de noviembre de 2017

¡UNA ARAÑA EN LA LUNA Y EN LA CLASE!

La araña Castaña

La araña Castaña. Kike el Duende, escritor español. Cuento infantil.
-¡Aaahhhhhhhh!- ¡Una araña a cinco centímetros de mi nariz! Os presento a la nueva inquilina de la luna, es una pequeña araña a la que llamamos “La araña Castaña”.
A mí no me gustaban las arañas, por eso, cuando el pasado jueves la descubrí haciendo puenting en una esquina de mi habitación, cogí inmediatamente una escoba. A latir más fuerte se puso mi corazón cuando ella, a mí, no me prestó ninguna atención.
En ese preciso instante Luna me llamó, la araña se asustó y en su minúsculo escondite ¿qué iba a hacer?, pues se escondió.
-Te quería decir, Anaïs, – me habló Luna – que tenemos una nueva amiga, llegó esta mañana y es una pequeña araña. Le ofrecí cuatro sitios para vivir: Una escalera vieja que en la cara oculta tengo apartada. Un oscuro rincón a donde no puede ir el sol. Cualquier cráter que ella escogiera para que se escondiera si quisiera. Y por último, tu habitación.
-No me lo digas Luna lunera, ¡ha escogido mi habitación!
-¿Y cómo lo sabes, acaso ya os habéis encontrado?
-Bueno, digamos que me tropecé con ella. Te lo cuento y así puedo decir que ya te lo habré contado. “Me desperté y como siempre, después de desperezarme, me levanté, me acerqué a la ventana para ver qué día hacía y…-¡Aaahhhhhhhh! – ¡Una araña a cinco centímetros de mi nariz! Cogí la escoba para acabar con su vida pero tú, mi queridísima Luna, apareciste recién levantadita de tu cuna “ El caso es que después de que Luna me diera unas buenas explicaciones durante el desayuno, ya me convenció de que tenemos una nueva compañera, quiera yo o no quiera.
Ya no le tengo miedo porque ya no le tengo miedo. Me confesó que le gustaría aprender a bailar pero, por tener tantas patas, siempre termina a trompicones y a gatas. Me acosté una noche con una sola cosa en la mente: – he de enseñar a bailar a nuestra querida amiga, la araña, porque es un poco patosa y no se aclara -.
Después de mucho pensar se me ocurrió una manera de enseñarle a bailar. Con ocho patas sé que es difícil pero creo que con esta idea aprenderá. Al día siguiente la llevé al bosque y cogimos, ni más ni menos que ocho pequeñas castañas. Al volver a casa le até una castaña debajo de cada pata y sin darse cuenta, para no perder el equilibrio, ya estaba muy contenta bailando una canción lenta. Vestida con un hermoso traje y una diadema de plata, bailaba por todas las esquinas aunque a veces se le escapaba alguna pata.
Desde entonces todos le llamamos “La araña Castaña” Ya no le gusta hacer telarañas, al contrario, si alguna encuentra, se la guarda para hacerse alguna bufanda o una pequeña bata. Bailando recorre la luna y con una escoba de broma barre todos los rincones para que no haya porquería y no aparezcan ratones.
En fin, te cuento por ejemplo, que la araña Castaña se levanta un poco tarde porque se queda por las noches a contar estrellas fugaces, no atrapa mosquitos para comer y con todos hace las paces. Cuando hace mucho calor nos aparece en bikini y nos dice que le apetece un trago fresco. Se acuesta en una tumbona a la sombra de la sombrilla de un paragüero, que como dice la canción, solo se utiliza de septiembre a enero.
Después se lava la cara con agüita moviendo muy rápido las dos primeras patitas, con las segundas se seca y con dos más, que ya son seis, se coloca las castañas en su propios pies, y…a bailar se ha dicho. Baila durante todo el día y nos hace recados, te la puedes encontrar en cualquier esquina escondida o también a tu lado. Se duerme sentada o tomándose un gran helado. Muchas veces se pasea por la tierra, así que si la ves, no le tengas miedo, dale saludos de mi parte y fíjate en sus pies.
Ya sabes cómo reconocerla, no hace telarañas y pasea bailando sobre ocho castañas, sobre todo por las mañanas. Dile entonces, sin presentarte ni nada:
–  ¡Hasta luego, araña Castaña!
Fin

Con este cuento empezamos una de las sesiones de nuestros talleres de modelado.

Si en la Luna puede vivir una araña, imaginaos en una clase de infantil como la nuestra, llena de plantas, rinconcillos, agujeros y esquinas...
Pues no encontramos ni una, así que las hacemos nosotros, con un poco de arcilla, unos palos del patio, pintura y muchas pequeñas y hábiles manos.

Por cuestiones de organización(hay veces que no nos organizamos y a mi me faltan manos...) no hay fotos del taller de modelado donde hicimos la araña, pero si os puedo enseñar cuando la pintamos en el "taller de pintura sin pinceles" donde le dimos color a muestras pequeñas obras de arte con: ¡una cuchara!.
















Y así quedaron algunas de nuestras arañas:

























¡Hasta la próxima entrada!